Este formato desafía a los paladares más experimentados mientras ayuda tanto a principiantes como a entusiastas a entrenar sus sentidos y compartir sus impresiones en un grupo relajado y participativo.
La cata a ciegas es una experiencia divertida y sensorial donde el vino se ve en la copa, pero la etiqueta permanece oculta. Al tapar las botellas, puedes ver, oler y probar el vino con libertad, sin que la etiqueta influya en tu percepción. Este formato desafía a los paladares más experimentados mientras ayuda tanto a principiantes como a entusiastas a entrenar sus sentidos y compartir sus impresiones en un grupo relajado y participativo.